
Nada mejor que dormir con una sonrisa, al saber que hay un arsenal de seres inspiradores haciéndome cosquillas en la mente y soñar junto a esos hidrometeoros en forma de suspiros que acompañan a la luna sonriente al verme.
A-mar-los hasta que dar a su ladito, azuladito.
Y yo sueño que estoy en un mundo paralelo donde los atardeceres se enamoran de nosotros y las conchitas de mar nos coleccionan.
¡Buena noche!








